|
|
Palabras
del cielo
¿Quién
eres realmente, Jesús?
A
veces uno no sabe con quién habla. Tal vez a Ud. le ha
sucedido que después de haber hablado con alguien que no
conocía descubrió que se trataba de un personaje destacado,
alguien a quien Ud. nunca pensaría conocer personalmente.
Al fin y al cabo, todos somos iguales a primera vista.
Un
caso similar ocurrió con Jesús de Nazaret. Pasó como un
hombre común. Porque en un sentido lo
fue. Pero tardó varios años a sus más íntimos, a
los doce discípulos, descubrir quién estaba detrás de
aquella fachada humana común.
Una vez le preguntó Jesús
a Felipe, uno de sus doce, “¿Tanto
tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido,
Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre…Creedme
que yo soy en el Padre y el Padre en mí; de otra manera,
creedme por las obras (señales, milagros, maravillas,) que
hago..” Jn 14.9-11 .
Era
una de las veces
que Jesús reveló su verdadera identidad.
En
otra ocasión, Pedro, otro de los doce, exclamó: ¡
Tú eres el Cristo ( Mesías –Ungido), el Hijo del Dios
viviente! Mt
16.16 A
lo que Jesús replicó:
“No
te lo
reveló
carne ni sangre, sino mi padre que está en los cielos.”
16.17
En
otra ocasión, en
un enfrentamiento con los líderes de su época, les declaró:“
De
cierto (con toda seguridad y verdad), de cierto os digo: Antes
que Abraham fuese Yo Soy.” Jn
8.58. En
el idioma original dice, que Abraham
(ginomai),‘llegó
a ser’ tuvo un comienzo. Pero de sí mismo dijo (Ego
eimi)‘Yo soy’, existencia continua. “Yo soy es un título sagrado
de Dios en el Antiguo Testamento. En Exodo 3:14
Dios dijo a Moisés:
—YO SOY EL QUE SOY. —Y
añadió—:
Así
dirás a los hijos de Israel: "YO SOY me ha enviado a
vosotros."
Los
interlocutores de Jesús en esa ocasión entendieron
perfectamente en que sentido
Jesús empleó este título sagrado. Con ello se estaba
declarando uno en divinidad
y eternidad con el ‘Yavé’ de la
revelación de Dios a Israel. Dice el texto de Juan que
al oirlo,” Tomaron piedras para arrojárselas.” Solo que
en esa ocasión los evadió. No era el tiempo ni la manera de
morir.
Esto
se llama muy buenas noticias ! Tenemos entre nuestra raza a
uno que es hombre y Dios a la
vez. Solo Jesús de Nazareth tiene tal naturaleza e
identidad. Entonces,
podemos venir a él y encontrarnos con Dios en su bendita
persona. El nos fue dado como un enlace y punto de reunión
entre los
mortales e imperfectos hombres, y el Dios sacrosanto.
Por
Fernando Mota
Iglesia
Hispana Bethel.
3215
St. Catherine este.
Tel.
487-1679, 523
- 3490.
Domingos
10.30.
Pastor,
Ernesto Alers.
|