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Giovanna Soto
BELLEZA SIN IMPORTAR EL PRECIO
La apariencia del ser humano ante sus
semejantes ha sido una de sus preocupaciones prioritarias y
tal vez la que más repercusiones ha tenido sobre el desarrollo
de las diferentes civilizaciones, ya que, como consecuencia
del culto a la apariencia, el ser humano ha tenido muchos
conflictos, algunos de los cuales han evolucionado hacia
francas confrontaciones armadas.
Tal vez la publicación más antigua que se
conoce es el papiro de Ebers, datado en el 3.500 A.de C., en
el cual se describen fórmulas cosméticas y algunos trasplantes
hísticos. La civilización egipcia, tan adelantada para su
época, plasmó también sus conocimientos, describiendo
intervenciones quirúrgicas y el tratamiento de lesiones
traumáticas y fracturas faciales. Por otra parte, en el
extremo opuesto del mundo entonces conocido, en la
civilización hindú se describen reconstrucciones de narices a
expensas de colgajos de vecindad tomados de la mejilla o la
frente. En esta civilización se hallaba legislado entonces el
castigo de diferentes delitos mediante la amputación nasal.
La primera
cirugía para
corregir las arrugas de la cara realizada por Lexer
en el año 1906. Morestín, Joseph, Passot, Duformentel,
contribuyen con aportaciones propias y son los padres de la
actual
cirugía
estética. La primera generación corresponde a la
época de entreguerras y Segunda Guerra Mundial, siendo los
hombres más importantes: Guillies y McIndoe en Inglaterra,
Aufrich y Safian en Estados Unidos, y Caloé y Suzanne Noel en
Francia. Esta última, ardiente feminista, practicó la cirugía
estética desde finales de la guerra hasta 1954. A la segunda
generación corresponden nombres como Converse, Thomas Rees,
Ralph Millar,
Ivo Pitanguy,
etc. Las siguientes generaciones, formadas sobre la
experiencia de estos maestros, son las que hoy día realizan
sus actividades en el extenso campo de la
cirugía
plástica.
Actualmente se considera patrimonio de la
especialidad el tratamiento quirúrgico de las
quemaduras,
úlceras,
cicatrices
y
tumores
cutáneos, deformidades congénitas cráneo faciales,
genitales y algunas de las extremidades, así como la
cirugía
reconstructiva de las mutilaciones faciales y la
cirugía
puramente estética.
La creciente complejidad de la especialidad ha
inducido a que ésta se ramifique en varias subespecialidades.
Incorporadas o en colaboración con otros especialistas,
trabajan en equipos multidisciplinares, fundamentales para el
tratamiento de ciertas patologías. La suma y combinación de
los conocimientos de cada especialidad y el adiestramiento
técnico específico, son la clave para la obtención de
resultados.
Debido a esto, hoy podemos considerar como
verdaderas especialidades dentro de la cirugía plástica, la
cirugía de los fisurados, la microcirugía, la cirugía
periorbitaria, la cirugía reconstructiva de los tumores, la
cirugía de la mano, la cirugía de los genitales, la cirugía
plástica pediátrica y la cirugía estética.
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