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Por.:
Christian Johnson
Celebración de año nuevo en Montreal
Un sentimiento de
nostalgia y añoranza reinó en los corazones de la comunidad
Hispana que se reunió en varias iglesias de Montreal para
despedir el año.
Una señal que a
pesar de la distancia y el tiempo, los latinoamericanos tienen
vínculos familiares y memorias imborrables, que los une
imperecederamente a su cultura y a sus países de origen.
El deseo de la
mayoría es tener buena salud durante el nuevo año. Muchos
expresaron sentimientos de añoranza por familiares fallecidos
o que viven Latinoamérica.
En la Iglesia
Nuestra Señora de Guadalupe, el misionero claretiano, de
nacionalidad peruana, Percy Díaz quien ofició la Misa de
Acción de Gracias, dijo, “Antes de celebrar la llegada del
nuevo año es más importante hacer un balance de las cosas
positivas y negativas del año que termina para así reforzar
nuestros valores cristianos y alcanzar las metas que nos
proponemos.”
Mario Palomo,
quien trabaja en una imprenta, mientras grababa un video de
sus tres hijas que cantaban en la coral de la iglesia dijo,
“Ya llevo treinta y dos años en éste país. El sábado pasado
cumplí veinticinco años de casado con mi esposa María y ya
tengo nietas nacidas en este país, pero sigo atado a mi patria
querida. Siento que me ahogo en nostalgia cuando pienso en
mis hermanos que viven tan lejos.”
Rosa Martínez, de
Santiago María, dijo, “Recuerdo a mi marido quien falleció
hace dos años. También pienso en mis hijos todos los días a
quienes no veo desde hace cinco años y espero que vivan
felices.”
Luego de la misa,
la gran mayoría de compatriotas se reunió en sus hogares para
recibir el año disfrutando de la cena tradicional en compañía
de amigos y familiares. “La gastronomía popular es una manera
de fortalecer los vínculos personales y mantener viva nuestra
cultura,” agregó, Miguel Serrano López, quien trabaja en una
empresa de fabricación de circuitos impresos.
Mientras se
extendía un blanco manto de nieve fresca sobre las calles de
la ciudad, un grupo de familias se reunió en el restaurante
“Los Planes,” aparentemente el único establecimiento hispano
de Montreal que abrió sus puertas para recibir al público. Sus
propietarios, los esposos José y Gladys Beltrán, dijeron que
desde hace seis años celebran ésta cena para agasajar a sus
compatriotas que están lejos de sus seres queridos.
Después de la
cena. Las familias colombianas, venezolanas, peruanas y
salvadoreñas comenzaron el año 2004 bailando al ritmo de la
música hasta bien entrada la madrugada.
Fabián Mejía, de
San Miguel, quien llegó a esta ciudad hace treinta y dos años,
dijo, “Vengo con mis dos hijas a compartir la alegría de
nuestra gente. Cuando me jubile volveré a mi tierra natal.”
Conchita López, a
pesar de haber perdido a su marido Carlos Navarrete hace
cuatro años durante un asalto mientras estaban de visita en El
Salvador, agregó, “No guardo resentimientos con mi país por lo
que me sucedió. Acabo de regresar ayer de San Miguel donde
pasé la navidad con mi familia y espero poder regresar pronto
para quedarme allá.”
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