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Por.:
Christian Johnson
Consecuencias
de la Guerra con Irak
Se
estima que hay 300.000 mil soldados americanos y 40.000 ingleses
listos para la invasión de Bagdad, además de 10.000 tanques,
1000 aviones y todo el pertrecho que lleva cada soldado.
Anoche
20.000 soldados americanos durmieron bajo una noche estrellada y
de luna llena en el desierto de Kuwait cercano a la frontera con
Irak.. Cuantos de ellos no habrán pensado en la posibilidad de
que esa seria la última vez que mirarían la cara azul del satélite
terrestre. Porque quieran o no, alguien tiene que morir cuando
hay guerra.
Hoy
en un comunicado de prensa, de la Casa Blanca advirtiendo a los
parientes de los soldados que están tomando parte de esta
guerra, para que se preparen emocionalmente para las perdidas de
vidas como consecuencia de esta guerra. Aún habiendo tomados
todas las precauciones para garantizar la seguridad de las
tropas, entrenándolos y equipándolos para un conflicto en el
cual la ventaja abrumadora esta del lado de los Estados Unidos e
Inglaterra, no todos los que partieron regresaran sanos y salvos
a sus casas.
Es
más, los que regresen vivos tendrán efectos traumáticos que
les durará toda la vida a causa de la desagradable experiencia.
Según
los analistas, jamás en la historia se he dado un despliegue bélico
tan poderoso en su capacidad de destrucción, tanto de vidas
humanas y de objetos materiales. La primera Guerra del Golfo, no
fue ni remotamente tan destructiva como ésta puede llegar a
convertirse.
Como
estará el mundo occidental tan convencido de que ésta guerra
será rápida y decisiva para los Estados Unidos y sus aliados,
que el precio del crudo en el mercado internacional ya ha
comenzado a bajar. La bolsa de valores de Nueva York no
demuestra signos alarmantes en los precios de las acciones.
Muchos
se preguntan, si Saddam Hussein está realmente al tanto de lo
que le espera a Irak cuando comience la invasión. ¿O será que
él les tendrá alguna sorpresa a los soldados invasores, como
hacían en la edad media, echándole agua caliente al enemigo
desde los balcones? No creo que alcance el agua en el desierto
para mojar tantos soldados. O quizá tienen armas biológicas
escondidas en alguna parte y están contando con que los
americanos no tendrán tiempo para ponerse las mascaras
protectoras.
Definitivamente
no parece haber forma que los Iraquíes puedan ganar este
encuentro.
Pero
el meollo del asusto, no es quien va a ganar la guerra, sino más
bien cuales serán algunas de las consecuencias.
En
el ámbito de Quebec, esto puede servir como distracción
durante la próxima campaña electoral. Todos corremos el riesgo
de no prestarle la adecuada atención a las ofertas y promesas
de los candidatos y podemos votar automáticamente por el menos
idóneo. Posiblemente puede ser una de las grandes ventajas para
el actual Primer Ministro Landry.
El
precio del petróleo bajará y podremos ir más lejos con los
grandes automóviles 4X4 sin importar el costo del combustible.
La
economía de los Estados Unidos, que está en franca recesión,
demostrará inmediatos
señales de recuperación, ya que el plan de sacar a Saddam
Hussein del poder involucra una reconstrucción de Irak que
estará bajo la administración interina norteamericana del
General retirado, Jay Garner.
Esto
significa obviamente que los Estados Unidos y sus aliados tendrán
acceso a ese mercado para la venta de sus productos. Lógicamente,
parte de la reconstrucción la financiará el ejercito vencedor
y el resto puede ser financiado a largo plazo con prestamos de
los bancos occidentales.
Las
aerolíneas están sufriendo en estos momentos significativas
bajas en la venta de boletos, ya que nadie se quiere arriesgar a
viajar por temor a las consecuencias. Posiblemente después,
entre las que no hayan quebrado, las condiciones se pondrán
mejor. Los aeropuertos americanos e internacionales demuestran
un aumento en el despliegue de elementos de seguridad.Los
franceses, van a tener que hacer maravillas para tratar de
reconciliar las relaciones con los Estados Unidos. Seguramente
su economía se verá afectada negativamente
por no querer participar en esta ofensiva.
Tony
Blair, de Inglaterra y Joaquin Aznar, de España, no mejoraran
su popularidad entre sus conciudadanos, a menos que se demuestre
que Irak realmente era una amenaza a la paz mundial.
Los
palestinos verán alejarse la posibilidad de tener su propio
estado a meno que acepten las condiciones de Israel que se verá
fortalecida con estos resultados a favor de sus amigos.Las
Naciones Unidas tendrán menos financiamiento para velar por los
intereses de sus miembros, ya los Estados Unidos, que su
principal benefactor y fuente de ingresos no estará al día con
sus pagos, como siempre.
Los
países del tercer mundo podrán comprar equipo de guerra,
especialmente diseñados para combatir en el desierto,
ligeramente modificados a precios de remate. Muchos negociantes
y traficantes de armas deben estar ya frotándose las manos
esperando el desenlace.
Los
resentidos de los países derrotados, empezaran a tejer las
tramas de ofensivas terroristas para desquitarse de la derrota.
Con
esa cantidad de hombres y mujeres haciendo sus necesidades en el
desierto, no es difícil suponer que crecerá yerba en la arena
y los camellos ya no tendrán que almacenar aguas en sus
jorobas.
Después
de esta guerra, los Estados Unidos y sus aliados, podrán seguir
defendiendo la integridad y seguridad del planeta, protegiéndonos
contra China, Korea, India, Pakistán, Israel, Japón, Alemania,
Francia, Venezuela, México, Ecuador, Colombia y Dios mismo.
Esto
no quiere decir que debemos sentir pena por Saddam Hussein o
creer que él sea
un angelito de Alá. Lo que preocupa es el desequilibrio de
poder que existe entre las potencias del planeta y los que se
denominan auto-jueces para resolver los conflictos de la
humanidad.
La
primera vez que los Estados Unidos invadieron Irak me compré un
congelador. Mi padre se compró un televisor para verlo en
directo y a todo color. Para seguir previendo las consecuencias
de esta guerra ni siquiera comprándonos una bola de cristal,
podremos saber realmente lo que nos espera.
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