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Por.:
Christian Johnson
Día
de La Cruz
Mayo
3, 2003.
Para
Laura Alvarado, la celebración del Día de la Cruz de mayo en
Montreal es un acto de la renovación de su fe, “Este año
sembré la cruz, como un ‘Palo de Jiote,’ con la esperanza
de verla florecer entre mis amigos y mi familia el año que
viene.”
Ella
salió muy temprano al mercado Jean Talón en el Bario Latino de
la ciudad y compró frutas y flores, para vestir la cruz, como
hacia cuando era niña en su población natal de San Isidro Cabañas.
“Cuando llegué a este país hace 23 años, me di cuenta que
para poder salir
adelante lejos de mi tierra, había que dividir el tiempo entre
el trabajo, los estudios y la religión. Muchas personas cuando
llegan acá, pierden las tradiciones porque están muy ocupados
con su trabajo, tratando de sobrevivir,” dijo Alvarado.
Para
muchos otros salvadoreños, la celebración del Día de Cruz, ha
quedado en la memoria. Ana Molina de Escobar, propietaria de
“La Carreta,” uno de los restaurantes salvadoreños más
importantes de la ciudad, dijo, “Allá en El Salvador es una
celebración muy importante. Sin embargo, para muchos salvadoreños
que vienen a comer hoy, el Día de la Cruz es solo un tema de
conversación, no lo celebran de ninguna manera especial.”
Mauricio
Mena, Cónsul General de El Salvador en Montreal, dijo que, la
falta de celebración de esta fiesta tan popular por parte de
los salvadoreños en esta ciudad, es una señal de los cambios
que se producen por la emigración. “Lamentablemente, cuando
los pueblos se alejan de sus raíces, muchas tradiciones se
pierden.”
El
padre Fernando Ferrera, de la Iglesia Nuestra Señora de
Guadalupe, dijo que este domingo se hará una mención de la
celebración, pero que después del Segundo Concilio del
Vaticano, el Día de la Cruz, según la Nueva Liturgia, se
celebra más bien el 14 de septiembre. “Sin embargo, debemos
reconocer que los pueblos siguen celebrando esta fecha como
siempre lo han hecho, especialmente en El Salvador.”
Para
Laura Alvarado, esta fecha ha sido de regocijo, “Hoy he sido
muy feliz, en poder compartir con
mi familia y mis amigos esta tradición, espero algún día
regresar para celebrarlo en mi pueblo, tomado las frutas del
huerto de mi casa.”
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