En
una granja ubicada en lugar remoto de los Grandes Lagos en la Provincia de
Ontario mientras trato de conciliar el sueño, la luna llena me observa a través
de una ventana. Su pálida y mágica luz entretienen mis pupilas con su plateado
encanto, mientras recorro con mi vista las vastas extensiones cubiertas de
nieve. El horizonte, confundido entre el cielo estrellado y los techos torcidos
de los viejos graneros, se pierde en la azul y fría distancia.
Esa
misma luna que durante miles de años ha inspirado a poetas y amantes se ha
convertido en uno de los potenciales enemigos de las tropas norteamericanas, que
esperan el momento propicio para dar comienzo oficial a la Tercera Guerra
Mundial. Escuché en las noticias ayer, que es muy probable que será durante la
próxima luna nueva, el 2 de marzo, cuando el cielo nocturno se encuentre
completamente oscuro, que comenzará la invasión de Irak. Con la ayuda de los
sofisticados equipos de visión nocturna, los soldados americanos podrán
maniobrar con facilidad sin ser detectados por las fuerzas iraquíes.
Parece
ser que la luna ha sido uno de los elementos que el hombre ha tomado en cuenta
muy seriamente cuando ha planificado sus ofensivas de guerra durante toda la
historia de la humanidad; los que no han seguido esta regla se han encontrado
con grandes sorpresas. Así que mis queridos amigos, traten de estar frente al
televisor esa fecha para que no se pierdan las grandes e impresionantes imágenes
que nos ofrecerán los canales de televisión que ya tienen
emplazados sus equipos y reporteros para la cobertura en vivo y en
directo de este magno evento.
La
primera invasión de Irak, llevada a
cabo por George Bush (I ) se llevó
a cabo delante de las cámaras de televisión de CNN que mostró al
mundo las trágicas imágenes de este conflicto internacional. En aquel
entonces, el público internacional miró con asombro y hasta fue persuadido que
ésta guerra era justa y necesaria.
Recuerdo,
que en aquel entonces vivía en Quito y que impresionado ante el inminente
ataque a Bagdad, decidí comprar un congelador
para almacenar alimentos adicionales, en caso fuera a faltar como
consecuencia de la magnitud de esta guerra. No alcancé a instalar el
congelador, cuando ya el conflicto parecía haber acabado. No sé en que estaría
pensando, al suponer que ese enfrentamiento podría afectar nuestras tranquilas
vidas, ubicados allá bajo los azules cielos andinos y distanciados de los mísiles
y las balas.
Esta
vez será diferente. Bajo el liderato de George Bush (II), la nueva ofensiva amenaza en convertirse en un
enfrentamiento de mayores proporciones. La comunidad internacional está
dividida. A pesar de que Saddam Hussein no deja de ser un
dictador déspota, que ha sometido al pueblo Iraquí a un régimen de
abusos y maltratos, muchos críticos internacionales se preguntan si la solución
del conflicto está en una nueva ofensiva armada de tan grandes proporciones.
En
esta ocasión, la opinión mundial está mucho más dividida. En un planeta
donde la población está más globalizada, donde personas de diferentes
regiones comparten los mismos espacios vecinos,
un conflicto mundial adquiere otras proporciones. Posiblemente por esa
razón Canadá todavía no define su posición con respecto a una intervención
unilateral, sin la aprobación de las naciones unidas.
Si
se llega a dar ésta guerra, no se resolverá el problema del medio oriente, ni
se acabará la amenaza del terrorismo. Nuestros “enemigos” estarán en todas
partes y la inseguridad mundial se desbordará a los lugares más apartados e íntimos
de nuestras vidas. Una guerra que persigue fines económicos se convertirá en
un conflicto de ideales. Y esos conflictos son los más difíciles de resolver.
El mundo Judeo-Cristiano se enfrentará al mundo del Islam y las consecuencias
de este enfrentamiento será de incalculables consecuencias.
Así
que, no se olviden de ver el cómo el nuevo “reality televisión show”
preparado de antemano, despliega las imágenes en vivo del ataque a Bagdad. No
se pierdan las escenas de la esperada apertura de la Caja de Pandora. No se
prive de ver como son liberados todos los males del universo bajo una noche
oscura de luna nueva.
Publicado
el 25 de Febrero 2003
Cortesía:
L'Alternativa Latina.com