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Por.:
Christian Johnson
Hablemos
de salud dinero y amor.
Ahora
que estamos a la víspera de la celebración del día del
amor, creo que seria bueno reflexionar un poco sobre las tres
cosas más importantes en la vida.
Cuando la mayoría de las personas brindan, levantan la
copa y dicen: Salud, Amor y dinero. Pero lo decimos tan rápido
que muchas veces no nos damos cuenta de su real importancia.
Empecemos
con la salud. Cada día que nos levantamos y salimos
disparados hacia el trabajo, tomamos como un hecho normal que
estamos bien de salud. Sin embargo, con el primer achaque de
la menor gripe, nos damos cuenta de la importancia de la
salud. Más todavía, nos quejamos del sistema, de las horas
que esperamos mientras se nos atiende en
los hospitales, algunas veces hasta más de 14 horas.
Mientras que en muchos países llamados del tercer mundo no
hay siquiera hospitales, mucho menos médicos. ¿Sabían
ustedes por ejemplo, que si continua la alta tasa de mortandad
entre los países africanos a causa del sida y de la falta de
alimentos, es cuestión de años para que se extinga
totalmente su población?
Al
contrario de los países africanos, Japón esta a la cabeza
mundial con respecto a la longevidad. Según el periódico
japonés, Yomiuri Shimbum, en ese país más de 13.000
personas en el año 2000 habían cumplido 100 años de vida.
El porcentaje de población que está llegando a esa edad está
aumentado vertiginosamente. El problema que van a tener muchos
países desarrollados en el futuro, como Japón e incluyendo
el Canadá, es que
el porcentaje de la población de más de 70 años se está
incrementado rápidamente. Esto quiere decir que el sistema de
salud y asistencia social tendrá que resolver problemas de
financiamiento a mediano plazo, lo que se traduce a medicina
privada o en aumento de los impuestos para cubrir las
necesidades del sistema. Cualquiera de las dos soluciones
implica un problema más para los jóvenes que tendrían que
trabajar más para pagarle los gastos a los más viejos.
Como
dato curioso, las razones por la cual los japoneses están
viviendo tanto, es por el sistema de salud y por la actitud
mental. De 1900 longevos entrevistados, la mayoría de los
hombres, el 43,6 por ciento, versus 25.8 por ciento de las
mujeres dijeron, “que tenían un propósito en la vida.”
Entre esos propósitos mencionan, “familia, disfrutando de
la vida, y manteniendo la mente ocupada.” En otras palabras
no hay que pensar en la jubilación antes de los 90 años.
Muchos se preguntaran para que vivir tanto.
Moraleja,
si vives poco es un problema, si vives mucho, también.
Esta
reflexión no es para que nos quedemos quietos y nos sintamos conformes
con lo que tenemos acá, al contrario, debemos expresar
nuestros intereses a través de nuestra participación política
en todas las elecciones. Tenemos que seleccionar nuestros
mejores representantes, sobre la base de su probada
participación en nuestra sociedad y estimularlos para que nos
representen ante el gobierno y defiendan nuestros derechos. Y
si fallan, también hacérselos saber y exigirles que nos
rindan cuenta.
Vayamos
al tema del amor, que influye muchísimo para que vivamos
largas y útiles vidas. ¿ Quién habrá sido la primera
persona sobre el planeta que se enamoró? ¿ Quién fue el
primero o la primera que sintió una estaca encendida, una
braza ardiente clavada en el pecho a un dedo del corazón?
Estamos
suponiendo que el amor viene como un calor interior situado en
la zona intercostal izquierda, precisamente el lugar de donde
Dios extrajo la costilla de Adán para crear a Eva. Trato de
imaginarme de cómo era la vida de Adán, caminando por el
paraíso sin nadie con quien dialogar. La vida era más simple
entonces. Hasta que Dios decidió clonarlo y darle una compañera.
Me imagino la cara de sorpresa de Adán cuando vio a Eva por
primera vez ya que nunca antes había visto una mujer. Adán
no tuvo que esperar que Eva creciera, no tuvo que
cambiarle los pañales, llevarle al doctor cuando se
resfriaba, no tuvo que pedirle la mano a los suegros, no tuvo
que invitar nadie al matrimonio. No tuvo ni suegros ni cuñados.
Nada, no tuvo siquiera que enamorarla, Dios se la regaló así
no más. ¿Habrá sido amor a primera vista o se fueron
enamorando poco a poco? Quien sabe. ¿Que habrá pensado Adán
cuando la vio por primera vez, tan diferente a él? Quien
sabe.
Me
imagino los desayunos en la cama, los paseos por el planeta,
sin nadie que le diga donde podía o no podía estacionar su
vehículo, mientras ella se preparaba para salir con él en
los paseos en las noches estrelladas. No tuvieron que comprar
pastillas anticonceptivas ni llevar a los hijos a la escuela
temprano en una fría mañana de invierno. ¡Tenían solo amor
puro! Las veinticuatro horas del día. El no necesitaba
escaparse con los amiguitos, porque no los tenia y ella no
tenia con quien hablar por teléfono durante largas horas de
la noche. Que aburridos.
Hasta
que apareció el dueño de la manzana.
Yo
tengo mi teoría con respecto a la manzana. Suponiendo que el
paraíso hubiera estado situado mas hacia el sur, por nuestros
países latinoamericanos, la historia hubiera sido diferente.
Adán se hubiera hecho tremendo traje con las hojas de plátano.
Ella se hubiera hecho exóticos vestidos con espinas, para
taparse las zonas vitales. La fruta prohibida hubiera sido una
papaya, un melón o una piña. Y en vez de comérsela, la
hubieran exportado hacia el Canadá.
A
propósito del día del amor, yo tengo un amigo que cuando se
enamora se le afloja el estomago y pasa semanas enteras en el
baño. La mayoría de sus conversaciones por teléfono las
realiza sentado en el inodoro de su casa. Se pone tan nervioso
el pobre, que siempre que se reúne con la novia, escoge un
lugar interior por si acaso le vienen palpitaciones en el
vientre bajo. A lo mejor el problema que tiene es que el corazón
lo tiene muy caído y cuando palpita muy fuerte como
consecuencia de la proximidad de su Valentina, se le estimula
el intestino. El pobre quiere hacerse el enfermo durante esta
semana del amor, para
no tener que darle la cara a su noviecita, que por cierto
piensa regalarle una caja de rollos de papeles higiénicos con
corazones rojos en cada cuadrito.
¿Y
el dinero? Muy bien gracias. Siempre falta. Y pensar que hay
gente como Bill Gates que se puede gastar 50 millones de dólares
para hacerse su casita equipada con todos los adelantos tecnológicos.
Alguien le pregunto en una entrevista, que si iba por la calle
y se encontraba un billete de 1000 dólares (americanos) que
si se agacharía para recogerlos. Respondió que no lo haría,
porque seguramente el que venia atrás lo necesitaría más
que él.. Además, le quitaría mucho tiempo hacerlo.
La
combinación perfecta: Amor para compartir, salud para
disfrutar el amor y el poco dinero que nos queda después de
pagar los impuestos.
A
propósito de Evas, Durante la exitosa fiesta para recaudar
fondos para los niños ecuatorianos el sábado pasado en los
Salones de la Casa Italia, en los altos del restaurante La
Locanda Verde, estuvieron las candidatas a Miss Globo
Internacional, colaborando con la venta de boletos. Estuvo:
Miss Ecuador, Priscila Mendoza, Miss Chile Andrea Henríquez,
Miss Costa Rica, Carolina Quesada, Miss Colombia Claudia
Aguirre, Miss Perú Jessica Carrillo, Miss El Salvador,
Magdalena Majao, Miss Guatemala Sonia Veliz, Y la Reina de la
Asociación Ecuatoriana de Quebec, Irene Naikelis Rodríguez.
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