|
Por.:
Cristian Johnson
Mario
Dumont: Hay que
reducir el estado.
l Candidato a Primer Ministro por el partido Action Démocratique du Québec,
Mario Dumont, mantuvo una reunión de trabajo el sábado
pasado, con algunas de las comunidades culturales de Montréal
con el propósito de generar un acercamiento e incorporarlas a
un trabajo mancomunado por
el bienestar de la provincia. “Queremos
que el ADQ sea un partido donde todas las personas de Québec
se sientan como en casa, no importa su país de origen o su
lugar de domicilio,” dijo, Dumont.
Mario
Dumont, nacido en Cacouma mayo 19, 1970, cerca de Rivière-du-Loup,
ingresó a la política en el año 1986. Ha ocupado varios
cargos públicos desde entonces. Es licenciado en Economía,
egresado de la Universidad de Concordia. Está casado con
Marie-Claude Barrete con quien tiene tres hijos, Ángela,
Charles y Juliette.
La
reunión comenzó al medio día. Las comunidades hispanas
integradas por 10 personas fueron lo primeros en tener la
oportunidad de plantear sus necesidades. Antonio Tang, cubano
dijo, que representa a varias comunidades hispanas y que
estaba ofreciendo su adhesión al “jefe” para ayudarle a
ocupar el “sillón” de Québec en las próximas
elecciones.
David
Álvarez, presidente de la organización “Cuba Independiente
y Democrática” y en representación de la “Fundación
Cubana-Canadiense,” dijo que la comunidad cubana
“estaba próxima a votar por el partido ADQ.”
Álvarez
le preguntó a Dumont, que como iba el ADQ ayudar a las
comunidades a desarrollar sus actividades culturales, ya que
era muy difícil conseguir apoyo económico de las empresas
privada. Álvarez, estudiante de McGill en la etapa final de
su tesis doctoral, mostró serias inquietudes sobre las políticas
de selección de inmigrantes que aplica la provincia de Québec,
especialmente en el caso de “cubanos comunistas que
solicitan visas en la embajada canadiense de la Habana con el
propósito de venir a dañar el trabajo que los cubanos
anticomunistas están desarrollando en esta provincia,” dijo
Álvarez.
Dumont
le respondió, que ya había una política provincial que se
ocupaba, junto con el gobierno federal, sobre esos asuntos.
Que más que proporcionarle medios económicos para
desarrollar sus culturas, consideraba más positivo una adhesión
activa de los hispanos en la sociedad de Quebec.
Dumont
pretende estimular a la pequeña empresa y promover políticas
que atraigan nuevas inversiones a la provincia. Dijo que
primero había que crear riqueza antes de repartirla.
Eduardo
Mazuka, argentino dijo que estaba “quemado”desde que salió
de Argentina hace años, a consecuencia de la corrupción de
los políticos en su país. Quería saber que iba hacer el ADQ
para evitar la corrupción. Dumont le respondió, “quiero
gente con las manos libres y que se mantengan haciendo cosas
positivas. Las personas ocupadas haciendo buenas obras, no
tienen tiempo para hacer cosas indebidas.”
Al
final de la media hora, pude expresar mis inquietudes con
respecto a cómo la política de derecha que plantea el ADQ,
va a proporcionar justicia social a los menos favorecidos de
esta provincia.
De
cumplir sus promesas electorales, rebajando impuestos,
permitiendo el funcionamiento de un sistema de salud privado y
reduciendo la ayuda social, que sucederá con las familias
hispanas, que al igual que muchas personas de otras
comunidades, requieren de servicios básicos de salud, educación
y asistencia social?
Muchas
personas bien calificadas y profesionales que inmigran a Québec,
no pueden ejercer sus profesiones por razones de idioma o por
reglamentos laborales proteccionistas. Hombres y mujeres que
se ven en la necesidad de hacer cualquier trabajo que se les
presente para poder mantenerse a flote con sus familias,
requieren del apoyo de un sistema social que ayude a los menos
favorecidos.
Dumont
respondió, que su partido no pretendía dejar en la
indigencia a los necesitados. Que más bien quería compartir
las grandes riquezas que tiene esta provincia. Que quería que
las comunidades culturales se integraran activamente en el
desenvolvimiento político de Québec.
Con
respecto al Medicare, Dumont dijo que “El sistema estaba
recargado y que la única forma que él veía que podía
funcionar eficientemente, era permitiendo que las clínicas
privadas tuvieran un papel mas activo en el sistema. Esto
descongestionaría las grandes esperas en los hospitales públicos.”
Dumont
agregó, que el impuesto único de tasa fija a los ingresos
que propone su partido, beneficiará a la clase media que ya
está sobrecargada de impuestos injustos. “Especialmente a
las personas que trabajan sobre tiempo y ven irse sus ingresos
al estado, como si trabajaran para el gobierno.”
“Esta
provincia ya tiene un presupuesto monstruoso. 42 billones de dólares,
que no llegan a distribuirse adecuadamente, ya que los costos
administrativos son demasiado altos. Hay que reducir la
burocracia y hacer que los fondos vayan a los lugares donde se
necesitan.” Dumont dijo, que per-capita, esta provincia
tiene la burocracia más grande de Norte América.” Que había
que canalizar de una manera más eficaz, los recursos
provenientes de los impuestos.
Con
respecto al “Welfare, ” dijo Dumont, que había que
re-estructurar al sistema, para que sea más conveniente
trabajar que quedarse en casa cobrando beneficios del estado.
Después
de una conferencia de prensa, Dumont agradeció las
comunidades presentes por habido entregado su sábado libre
para escuchar su proposición de gobierno.
Algunos
observadores piensan que las comunidades hispanas deberían
unirse más y participar activamente en los asuntos de la
provincia. Que se debería copiar el ejemplo de otras
comunidades como la italiana, la griega y la china que
mantienen gran cohesión entre ellos y prestan muchos
servicios a sus miembros.
Es
fácil imaginar la “Gran Casa Latinoamericana,” como
consecuencia de una mayor solidaridad entre los hispanos. Un
lugar de encuentro donde la riqueza cultural de nuestros países
tenga terreno fértil para crecer y expresarse. Para que la
gente de esta provincia tenga
una imagen verdadera de nuestro gran potencial humano. Un
lugar donde se pueda hacer despliegue de las grandes hazañas
culturales de nuestra gente.
Pero
no. No es posible aún.
Todavía
el dolor y desencanto que ocasionaron nuestros políticos,
muchas veces corruptos e ineficientes, nos hace ignorar las
consignas locales que solo logran hacer eco en nuestro pasado.
Parecería que ya hemos escuchado todas las promesas y sufrido
todas las consecuencias. Muchas personas han tenido que dejar
su país y su familia buscando mejores condiciones de vida,
debido a que los grandes planificadores neo-liberales, han
pensado solo en la rentabilidad comercial olvidándose de
defender nuestros recursos y nuestras necesidades sociales a
cambio de sus ambiciones personales.
Pero
no hay que perder la fe en lo que somos y lo que podemos
hacer. Habrá que escuchar lo que dicen los otros candidatos y
curarnos en salud, por si acaso se nos acaba el
"Medicare."
|