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Por.:
Christian Johnson
Mes
de julio mes de júbilo
Estamos
en pleno verano, las celebraciones y festivales en Montreal están
de rigor. Esta es la capital de los festivales, el festival del
Jazz, de la risa, de los fuegos artificiales, del cine, de las
langostas, de la comida griega, de las suegras... y así podríamos
seguir nombrando más 1.600 festivales que se celebran en esta
ciudad todos los años.
Pero
también el mes de julio es motivo de júbilo para varias
naciones que celebran su independencia.
Canadá
celebró el primero de julio, 122 años de la confederación. Un
país tremendamente joven. Para muchos historiadores las
evidencias de los grandes cambios sociales y políticos de la
confederación están todavía frescos en los anales históricos.
Pensar que la bandera canadiense tal cual la conocemos hoy sólo
tiene 30 años y surgió después de una larga disputa para
encontrar un pabellón que representará dignamente a todos los
habitantes que han hecho de este país su hogar.
El
próximo en país en celebrar su independencia es los Estados
Unidos de Norte América que cumplen 227 años de haber firmado
su declaración de independencia de la corona británica. Este 4
de julio, como todos los años los cielos de ese país se
encenderán con los ya tradicionales fuegos artificiales. A
pesar de que fue el primer país en declararse independiente en
1786, no fue hasta los años
de los 1960s que los ciudadanos negros lograron su
igualdad civil.
Después
Venezuela, que declaró su independencia el 5 de julio de 1811.
Primero habrá una ofrenda floral colocada al pie del busto de
Simón Bolívar en un céntrico parque de la ciudad. Además, la
colonia venezolana ha organizado un paseo y un día familiar en
le parque Préfontaine. Tomado de su página Web ésta es la
invitación para el público que los quiera acompañar, “Allí
jugarán los dos equipos venezolanos de la liga latinoamericana
de softbol, Caribe y Llaneros. Vengan con sus banderas,
cachuchas y franelas con los colores venezolanos y traigan sus
instrumentos de música, tamboras, pitos y maracas para animar
el juego.
En el Parque Préfontaine, que
está cerca de la estación de metro del mismo nombre, hay una
piscinita para los niños menores de 8 años, un parque infantil
y un área verde muy acogedora. Y habrá venta de algunos
platillos criollos en el sitio.
Argentina
celebra su independencia el 9 de julio de 1816. Todavía no hay
todavía mucha información de cómo celebrará la comunidad,
pero seguro que se darán cita en el parque Angrignon bajo un
soleado día para disfrutar de una buena carne, unos vinos
tintos y hablar de política y de futbol.
Luego
está Colombia que declaró su independencia el 20 de julio de
1810. Esta por verse como van a celebrar los colombianos.
Seguramente con buen aguardiente, mucha comida típica y la
alegría colombiana que no falta jamás en una reunión de los
vecinos del sur.
Y
para seguir las fiestas de independencia, está la celebración
peruana. Perú celebra sus 182 años de independencia declarad
el 28 de julio de 1821. En la universidad de Concordia se llevará
a cabo un acto donde la colonia y el público general se dará
cita para disfrutar de música, danza, comida típica y unos
valses peruanos no podrían faltar para la ocasión de regocijo
nacional.
Hablando
de celebraciones recientes, la cena con contribución que
ofreciera el partido Visión Montreal para Pierre Bourque en el
restaurante Chez Elio, fue un tremendo éxito. Con gran
entusiasmo se dirigió Bourque a las comunidades culturales para
buscar apoyo en las elecciones del 2005 cuando él intente
llegar de nuevo como alcalde al municipio de Montreal.
La
comunidad hispana estuvo presente en esta reunión y con gran
fervor comenzó a tomar parte activa en los destinos políticos
de la ciudad. Que buena señal. Se ve que la iniciativa de
Gustavo Brady y Winston Charles ha cobrado vigor. Ojalá se siga
tomado fuerza la llama de la solidaridad y se pueda cumplir la
meta de un centro latino americano en Montreal desde donde se
puedan canalizar actividades culturales, económicas y sociales
en beneficio de todos.
Canadá
nos ha acogido con los brazos abiertos. Nosotros no podemos
quedarnos de brazos cruzados esperando milagros, hay que actuar.
Es verdad que celebramos nuestras identidades de nacimiento con
júbilo, pero también la identidad canadiense que hemos
adoptado por voluntad propia es una razón de celebración.
Celebremos entonces uniéndonos y dejando a un lado las
diferencias.
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