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Por.:
Christian Johnson
Si
la montaña no viene a Mahoma, pues habrá que ir a la montaña.
Los
países en vías de desarrollo pagan grandes costos sociales y
económicos al perder parte de su riqueza humana como
consecuencia de la creciente emigración de sus ciudadanos.
Sin
embargo, no todo es pérdida, ya que para muchos países el
dinero que llega del exterior, es una gran fuente de divisas.
Para países como el Ecuador, la remesa de los miles de
ecuatorianos que están radicados en América y Europa, se ha
convertido en la segunda fuente de ingreso después del petróleo.
Lo mismo sucede con todos los países que se caracterizan por
tener una fuerte emigración.
Estas
remesas se convierten en dinero circulante, contribuyendo al
desarrollo social y económico, sirve para mejorar las
condiciones de vida para que la población no tenga que emigrar.
Cada
vez que un ciudadano tiene que viajar, necesita documentos y
debe hacer trámites ante las distintas autoridades. De esta
forma las oficinas encargadas de estos trámites perciben
grandes ingresos que van a las arcas del estado. Esto genera los
ingresos para poder mantener representaciones diplomáticas para
ofrecerle asistencia a sus ciudadanos en todo el planeta.
Por
ésta razón, los distintos gobiernos buscan formas de
capitalizar sobre la situación del emigrante tratando de
obtener ingresos igual que cualquier empresa privada. Es más,
cada vez suben más los precios de los pasaportes. Un pasaporte
canadiense cuesta 85 dólares locales, el americano U.S. 85 dólares
y el ecuatoriano U.S. 110. La visa para los Estados Unidos
cuesta U.S. 100.
Debido
a que algunos inmigrantes adoptan la nacionalidad del país
donde se radican, muchos han optado por no renovar sus
pasaportes. Por esa razón, muchos consulados han puesto en
practica procedimientos más activos para llegar a sus
ciudadanos y ofrecer sus servicios. Cada día se abren nuevas
oficinas consulares para responder a la demanda creada por la
concentración de emigrantes en zonas donde se radica gran número
de personas.
En
un país tan grande como Canadá, seria difícil cubrir todas
las zonas donde llegan a residenciarse estos viajeros. Es por
eso que el concepto de ‘consulado móvil’ ha surgido. Uno de
los países en implementar este sistema de ir donde sus
ciudadanos es El Salvador.
El
pasado 3 y 4 de mayo, con el afán de extender sus servicios a
los miles de sus compatriotas que viven en la ciudad de
Winnipeg, el consulado de El Salvador en Toronto, decidió poner
en funcionamiento un consulado móvil en esa ciudad.
“A
pesar de que no tuvimos toda la afluencia de salvadoreños que
esperábamos, tenemos esperanza que a corto y mediano plazo,
veremos el fruto del esfuerzo que hemos hecho,” dijo el cónsul
Carlos Herodier.
De
acuerdo con la información suministrada por la Asociación de
salvadoreños de Winnipeg, se calcula que existen entre 3.000 a
5.000 coterráneos en esa zona de Canadá. “Hemos hecho una
extensa labor de difusión a través del canal local de televisión
y de los periódicos, se repartieron hojas volantes y se
pusieron afiches en todos los lugares
donde concurren los salvadoreños para captar su atención.”
Según
el cónsul, “El propósito fundamental es evitar que tengan
que viajar dos horas y media por avión hasta Toronto para
obtener pasaporte, registros familiares, certificaciones
notariales y de pensionado.”
Herodier,
se muestra optimista a pesar de no haber logrado su propósito
inicial y agregó, “Lo más alentador fue establecer los vínculos
necesarios para fomentar intercambios y mantener viva la
identidad salvadoreña a través de actos de difusión
cultural.”
A
diferencia de los Estados Unidos, más del 80 por ciento de los
salvadoreños radicados en Canadá, tienen status de residentes
legales, lo que significa que después de tres años pueden
acogerse a la ciudadanía canadiense. “Esto no significa que
pierdan todos sus vínculos con su país, pero si elimina la
necesidad de obtener pasaporte salvadoreño,” concluyó
Herodier.
Los
planes del consulado en Toronto, son de llevar los servicios del
consulado móvil a la ciudad de Windsor donde también reside
otro gran número de salvadoreños.
Es
por esta razón es que las relaciones entre los ciudadanos que
van a sus consulados están cambiando. Antes estas oficinas eran
casi recompensas políticas, donde algunos privilegiados venían
a disfrutar de una estadía cómoda en un país distinto. Hoy la
situación está cambiando, el cónsul busca acercarse al público
ofreciendo un mejor servicio. Ojalá que los fondos que regresan
a nuestros países vayan a las arcas a servir a la población
que se ha quedado con un ojo puesto en la distancia.
Comunidad
Ecuatoriana
El
próximo 18 de mayo, a partir de la 1PM, se llevará a cabo una
convivencia familiar entre los ecuatorianos residentes en
Montreal. Además de intercambiar saludos y ponerse al día
sobre los últimos acontecimientos deportivos y políticos, el
publico podrá disfrutar de deliciosos platos de comida
ecuatoriana. La reunión será en el 20 oeste del Boulevard de
Maisonneuve. Después, a la tres de la tarde, se llevara a cabo
las elecciones para elegir a los nuevos dignatarios de la
Asociación Ecuatoriana en Quebec
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