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Por.:
Christian Johnson
Píndaro Cabrera
expone sus
“Jornadas” en
Alexis Nihón
En el gigantesco
lobby de las Torres Alexis Nihón de Montreal, se exhiben ocho
cuadros del pintor ecuatoriano Píndaro Cabrera, como parte de
Festivalísimo, evento que promueve la actividad
cultural iberoamericano en ésta ciudad.
Me adelanto a la
cita con el artista para conocer de cerca su obra y preparar
la entrevista antes de su llegada.
Un joven de unos
veinte años, quien lleva sobre su espalda una mochila con
implementos deportivos, se detiene y mira de lejos a uno de
los cuadros en el cual está representada una diminuta figura
humana ubicada entre amplios espacios delimitados por grandes
edificios y bañada con una intensa estela de luz.
Él la observa
detenidamente, luego se acerca y fija su atención sobre la
pequeña figura humana. Seguidamente hace lo mismo con los
otros cuadros. Al terminar su exploración visual continua su
marcha entre los amplios corredores de mármol y cristal hacia
las escaleras mecánicas hasta perderse de vista.
Intrigado, me
pregunto, ¿qué habrá visto en los cuadros éste joven? ¿Cuál
será su criterio sobre la obra de Cabrera?
Decido entonces
hablar con el guardia de seguridad que vigila la entrada al
complejo comercial, quien gustosamente levanta la mirada del
concierto de monitores de vigilancia para responder a mis
preguntas.
“He visto muchas
exposiciones en esa pared. Pero la mañana que vi ésta obra por
primera vez, quedé impresionado. El efecto de los espacios
negros, la luz azul, me hizo pensar en la existencia y la
soledad del ser humano en el universo. Pero lo considero un
cuadro triste porque hay una luz que baña al pequeño individuo
en el cuadro, esa luz significa para mí que a pesar de las
dificultades que uno encuentra en la vida, siempre hay
esperanzas; eso es lo que yo veo en esos cuadros. Es un
encuentro de la esperanza con la desesperanza,” dijo el
guardia Michelle Houle.
A los pocos
minutos llegó Píndaro Cabrera y nos sentamos a conversar. “Mi
obra incluye muchos elementos ambiguos. Al principio el
espectador se encuentra con formas familiares; arcos,
estructuras, pájaros, seres diminutos, cosas que a primera
vista puede reconocer. Lo ambiguo es que esas formas rodeadas
de sombra y luz, no se encuentran en la vida real de esa
manera. Es en los contrastes, en la contraposición de los
elementos, donde se ubica la ambigüedad que le ofrece pistas
al espectador para que pueda interpretar el mensaje oculto de
la obra. Es a través de la imaginación que cada persona se
ubica en la pintura.” declaró Cabrera
La exposición de
Cabrera lleva como título Jornada y está abierta al
público que transita por la entrada principal a la torre de
oficinas de este moderno centro comercial; un lugar que no es
específicamente una galería de arte a donde acuden personas
con el especifico propósito de entrar en contacto con la obra
de un artista en particular. “Para mi exponer en estas
circunstancias ha sido una experiencia muy positiva, porque
puedo pasar desapercibido y mirar como reacciona la gente a mi
cuadro. Tanto los espectadores como el artista están libres
para reaccionar sin tener que someterse al criterio de un
selecto grupo de intelectuales o especialistas que se reúnen
para analizar la obra, está es una relación más espontánea,”
agregó Cabrera.
Con respecto a la
aparente nostalgia que podría implicar los claros y oscuros y
los grandes espacios vacíos con los que juega Cabrera en su
obra, él dice, “No son tristezas lo que pinto. Todo lo
contrario, no puedo pintar cuando no estoy alegre. Mis obras
son experimentos, juego con la total oscuridad para darle mas
sentido a la luz. Los grandes espacios pretenden librarse de
las escalas, es decir, el espectador no tiene acceso a
relación entre el tamaño de los pájaros, las personas y los
otros elementos de los cuadros..”
Cabrera plasma en
su obra lo que él es; un ser con su bagaje; cambiando y
creciendo permanentemente mientras avanza por los caminos de
la vida como humano sensible a las verdades y fantasía que se
confunden con lo que llamamos realidad. Él Pinta lo que él es,
pero no como elemento inamovible, atrapado en un espacio de
identidad conceptual, más bien pinta como búsqueda, tratando
de reflejar los cambios que se apoderan de él como individuo
ante la sociedad y el universo. Un individuo que viene
caminando por las ambigüedades del destino que lo han llevado
a conocerse mejor desde que salió, hace tanto tiempo, de su
tierra natal.
Su obra es la
búsqueda de un artista que aprendió a ver el mundo con los
ojos del occidente y que siente una voz de su pasado cultural
clamando en su interior.
“Cuando empiezo un
cuadro, nunca sé a donde me va a llevar, es un juego de
incertidumbres y sorpresas que se presentan, es un homenaje a
la vida,” concluyó Cabrera.
Las obras de
Cabrera son una luz y un camino que nos invitan a recorrer el
espacio y los caminos de la dimensión de lo desconocido que
guardamos todos en el interior.
Biografía
Píndaro
Cabrera, nacido en Quito, Ecuador, 1967. Adquirió un diploma
de dibujo técnico de Long Beach, Tch., EEUU (1988), un DEC en
Artes creativas del Dawson College, Montreal (1993)
Actualmente esta terminando un B.A. en Bellas Artes en la
Universidad de Concordia. También estudió la técnica del óleo
del fallecido pintor italiano, Rito Caitabiano (1993-96)
Premios: Premio
Sir Ernest Cassel, ROSL. Exposición Anual, Londres/ Edimburgo,
UK (1995) y Residencia Artística de Hospitalfield, Arbroath,
Escocia (1999)
La exposición
de Píndaro Cabrera estará abierta al público entre el 1 al 26
de marzo en las Torres de Alexis Nihon, 3400-3500 Blvd. De
Maissonneuve (Metro Atwater) 24 horas al día! |