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Por : Aymore Nene Zeze
PERU NEGRO EN LA
ISLA DE MONTREAL:
¡FESTEJO Y
JOLGORIO!
Cuando despierto mis ojos y veo..
Que sigo viviendo ¡Contigo Perú!.. Emocionado doy gracias al
cielo, por darme la vida ¡Contigo Perú!.....En una emocionante
mágica noche, donde el sentimiento de ser peruano tocó el
cielo, la extraordinaria revista musical Perú Negro,
deslumbró donairemente bajo los acordes maravillosos de
nuestro folklore afro peruano. Derramando deleite y numen a
través de la danza, sentimiento y canto, con olor a pueblo
¡festejo y jolgorio!.

Los 20 integrantes de esta
extraordinaria agrupación, dirigidos magistralmente por Rony
Campos, nos entregaron eufonía, dulzura y saoco; solo cómo
las raíces de los negros peruanos saben hacerlo: ¡Sudando miel
por los poros!, Imponiéndole carisma y musicomanía al ritmo
saleroso con sabor a kimba, meneo, sandunga, zapateo y cajón
¡pura familia!
El hermoso
escenario Pierre-Mercure, del famoso Centre Pierre Péladeau,
lucía lleno y espléndido de rostros de diferentes colores y
procedencias. De pronto el sentimiento aquel del peruano: que
se siente más identificado con la patria, cuándo se encuentra
lejos del
terruño adorado, se hizo realidad y la algarabía
del fantástico momento invadió la admiración derrochada por
estos embajadores, que pasean su arte a través del mundo
entero.
De pronto el baile landó, se
rendía ante las proezas de la danza festejo y las alegres
melodías de los cantos zamacueca. El hermoso y majestuoso
vestuario de los bailarines sincronizaban con la sinfonía
exquisita de los músicos y el vaivén de los cajones, marcando
la melodía, entusiasmando al melómano, enorgulleciendo a la
raza. Cómo beberse un Pisco Sour sonoro, ¡por las pupilas!.
Perú Negro cumplió una magistral
gira por Estados Unidos, donde muchas personas sé quedaron
sin boletos. Cómo paso en la isla de Montreal, donde el teatro
resultó demasiado chico, ante el magno espectáculo.
La otra parte emocionante surgió
dentro del público, cuándo la esposa de Rony Campos, Mónica
Dueñas, y a la vez propulsores de Perú negrito (grupos de
niños formándose para continuar la tradición) pidió que se
encendieran las luces para destacar las cualidades de una
peruana más autentica que la chicha de jora, y rendir un
pequeño pero singular homenaje a la comay de toda la vida Inés
Petronila Arguedas, ciudadana por más de 20 y tantos años y ex
–integrante de Perú Negro. Los aplausos y el cariño del
publico se nutrieron de agradecimiento para la morena linda,
que trabajó por su folklore afro peruano, abriendo el
paraguas de la discreción, forjando nuevos valores y luchando
por su música, patria y bandera. Cómo en los viejos tiempos
Petro ¡con saoco y sandunga, comay!.
Y emociona poder apreciar a muchos
quebequenses con rostros felices descubrir parte de nuestra
inmensa cultura musical. Con esas imágenes propias de un salón
de espejos, donde uno ya no es un reflejo, pero al mismo
tiempo lo es.
Me imagino al viejo Ronaldo
Campos De La Colina, explicándole al otro viejito Pierre
Peladeau (fundador de quebecor) los secretos de esta
maravillosa cultura afro peruana. Me imagino a don Pierre
tratando de marcar el ritmo en el Campo santo limbo del Campo
celestial, donde la figura del fundador de Perú Negro, zapatea
y goza la cajonera feliz, del resurgimiento de su obra, arte y
creación. Perú Negro, 35 años de historia y orgullo nacional e
internacional peruano. Y cómo dice nuestro también
himno...Somos tus hijos y nos uniremos y seguro que
triunfaremos ¡Contigo Perú! |