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Por : Aymore Nene Zeze
RECORDANDO LOS 81
AÑOS DEL REY DE LOS TIMBALES Y EMPERADOR DE LA MUSICA LATINA
TITO PUENTE.
Cuando el
maestro Tito Puente se nos fue al cuidado del
paraíso eterno, (porque el repiquetear de su timbal no
descansará nunca), yo me encontraba justamente mirando un
programa de espectáculo de Univisión. Debo
confesar que me
afectó mucho e inmediatamente pensé en la Reina de la
Salsa, Celia Cruz. No sé por qué, hasta ahora me lo
explico. Era el mes de mayo, del 2000, día 31 fatídico.
Tuve la suerte
y dicha de compartir con el Rey de la música latina en el
Madison Square Garden de Nueva York, Festival de Las Leyendas,
junto a mis amigos del programa Telerítmo. Quizás
muchos de ustedes vieron a Tito, cantando el PERIKAKA,
con lentes graciosos que lo hacían más respetado y querido por
su público. Porque el maestro era así. Jamás se corrió de la
prensa y eso, algunos privilegiados lo sabemos. O aquella
noche inolvidable, cuando Tito Puente vino a Montreal (antes
de su llegada, le habíamos hecho una sensacional entrevista en
vivo, desde Nueva York para la radio CKUT de Macondo).
Ya en el
Metrópolis, 5 de abril de 1996, junto a Joe Armando y
el maestro Reynaldo Jorge, GOZAMOS en 20 y eternos
sabrosos minutos detrás del escenario, en bastidores y
escondiéndonos de las miradas de algunos curiosos, pudimos
compartir y conocer al Tito Puente, no al artista, sino al
hombre. Al señor y amigo que muchos no conocían: Sin caretas,
sin complejos, sin mentiras, al verdadero ídolo, franco,
directo, al eterno. Al Rey.
Luego nos
volvimos a ver en los 10 años de RMM (foto) y en el estreno de
la película “Yo Soy del Son a la Salsa”.
Como un
homenaje al señor Tito Puente, por sus 81 años, de la que en
vida tuviera, les traigo parte de una crónica, que salió
publicada en la recordada revista ENFOQUES, por el mes
de Abril del año 1996.
TITO PUENTE: SU
VIDA.
Ernest
Anthony “ Tito” Puente,
nació en el mes de abril del año 23, en el este de Harlem,
Nueva York. En una hora y un minuto determinado, de un día 20
memorable.
Cuando Tito
tenia un añito de edad y comenzaba a “Pailar” sus primeros
compases con el biberón, la sonaja y el chupón, eran su clave
y tambor. Sus padres Ernesto y Ercilia, dos chéveres boricuas,
lo escribieron en estudios privados de piano cuando solo
contaba con siete años de edad. A los diez comenzó lecciones
de batería y percusión. A los trece, estaba tocando en forma
semiprofesional y a los dieciséis ya formaba parte de la
orquesta del pianista cubano, Noro Morales, en calidad
de baterista. La segunda guerra mundial interrumpió su carrera
ascendente, cuando tocaba para la orquesta de Juan Grillo “
Machito”. Siendo reclutado por la marina norteamericana
donde aprendió a tocar el saxofón. Al regresar de su servicio
militar, estudio: Composición, orquestación, contrapunto y
piano. Reiniciandose posteriormente en la orquesta de José
Curbelo, otro pianista cubano, donde el cantante principal
era Tito Rodríguez. Por los años 50, el maestro Puente
ya era considerado como el Rey del Timbal, con lo que
se mantuvo animando los sensacionales bailes del Palladium
de Nueva York, desempeñándose también como timbalero del
brasileño Martín, en el club Copacabana. Tito Puente es
a mi modo de ver, el único y más notable músico Newyorican
(nacido en Nueva York, de padres puertorriqueños) que defendió
con profesionalismo y calidad los ritmos y la cultura
afrocubanas. Gestada evidentemente al margen de la isla de
Cuba. Producto de la invasión harta conocida. Semejante
privilegio ya lo libra de juicios de segundo orden.
El maestro
Puente por el año 63, grabó el famosisimo “ Oye como Va ”,
compuesta por él, y llevado a la fama por Carlitos Santana.
Recibiendo por el año 79, la llave de la ciudad de Nueva York.
De manos del mayor John Lindsay.
Por el
año 78, Puente gana el primero de cuatro Grammys por el
álbum “ Tributo a Benny Moré”. Los otros fueron:
“Lambada Timbales” en el año 1992.
“Best Tropical Latín”.
En el año 1983. Y
“Mambo Diablo” por el año 1990.
TITO PUENTE:
ALGUNOS PREMIOS.
Tito Puente, el
eterno maestro fue reconocido con múltiples condecoraciones a
lo largo de su más de cinco décadas dentro de las cadencias
latinas. Ha recibido en la ciudad de Washington, el
“Heritage en Artes”. También por el 90 el “ Eubie Blake”,
de parte de la Academia Nacional de Arte y Ciencia Americana.
Llegando a ser introducido en el congreso americano por el
año 92, en homenaje al ensamble de su carrera.
Puente es
poseedor de tres doctorados honorarios de música, entregados
en diferentes universidades americanas. Habiendo participado
en varias películas destacando una en especial con el
regretable John Candy, “ Armado y peligroso”, y
llegando a escribir parte de la música de la película “
Dick Tracy”. También se le recuerda a Tito en la película
“ Mambo King ” y en la película
“ Salsa”.
Tito Puente
además de poseer una estrella en el camino de la fama de
Hollywood; En la ciudad de los Angeles, es fundador de un
instituto que otorga becas para los jóvenes artistas hispanos.
Tito es
sinónimo de música, ritmo y sabor latino. Del salsaoco y
salsandunga. Habiendo grabado más de 100 discos, siendo
el numero 106, llamado “Titos Ideas”, uno de los
más notables Jazz latinos de la década de los noventa.
Actualmente encontramos a Tito confeccionando el número
107, donde la cantante principal será la India. El señor y
maestro por excelencia de la música latina tuvo destacada
actuación en el “ Festival de las Leyendas” (foto con
Cristhian y Yolanda Duque, en entrevista para Teleritmo) y
“ La Combinación Perfecta”, eventos organizados por
Ralph Mercado, en el Madison de la ciudad de Nueva York. Y
actualmente participa en la nueva producción de la compañía
RMM, TRIBUTO A LOS BEATLES. Fuera del escenario al maestro
le gustaba bailar, bromear y antes de retirarse quisiera que
la música latina sea reconocida mundialmente, como lo es el
ROCK.
TITO PUENTE: SU
MUERTE.
Aunque algunos
opinan que Tito deja un legado de 120 discos y otros, aseguran
que acabo en 112, lo cierto es que compuso más de 400 temas y
arreglo más de 2000 canciones.
Más un poco
cansado por el duro vaivén de sus presentaciones le indicaban
que el final estaba por llegar. La primera alerta hacia el
viaje final, sonó un primero de mayo en San Juan de Puerto
Rico, donde el maestro se preparaba, para dar un concierto con
la Sinfónica. Entró al Hospital con arritmia cardiaca y
cuándo salió, nunca fue el mismo. Había perdido su energía
contagiosa. No-tenia el ritmo, ni el beat.
El fatal
desenlace ocurrió el 31 de mayo del 2000. En el Centro Medico
de la Ciudad de Nueva York. El Harlen Hispano se tiño de luto
por su vecino más ilustre. Después de luchar 17 horas en el
quirófano, de pronto ese pum pum que le salía desde el fondo
del alma, dejo de funcionar. Falleció, del corazón a la edad
de 77 años. Aunque no fue enterrado cómo un rey, comparando
con el adiós a la reina Celia Cruz. A pesar que no hubo una
Carroza con caballos tirando sus riendas, Tito Puente, cruzó
el Puente celestial, donde el repiquetear de su timbal,
permanece arrullando a los ángeles salseros. Y pensar que el
23 de abril, cumpliría 81 años. Hasta en el cielo vibra
Emperador de la música latina, Tito Puente.
LOS 10 AÑOS DE LA
SALSA NOSTRA.
Corría el año
1996, cuándo llegó a la isla la orquesta Sarabanda. La nota la
hicimos para el periódico Prensa Libre. En la foto con el
peruano arreglista, pianista y director Lucho Cueto. Junto al
bongocero, campanero y corista de Héctor Lavoe, José Mangual
Jr. En la otra foto: con el Teleritmo mayor, Domingo Baez y el
recordado Loco Celular, setiembre de 1995, en Discoteca Latín
Quater, en Nueva York.

Está semana es
la sensacional GUERRA DE LA RISA con el binomio más palomillas
de la tierra del ceviche: Miguelito Barraza y el Gordo
Casaretto, estarán actuando tres días, brindando risas,
recuerdo y criollada. El viernes 16 de abril en Tropicalissimo
y los días sábado 17 y domingo 18, en la discoteca del eterno
bailador: Cubano’s Club.
Tres
días de carnaval de la risa. Tres días de jolgorio. Tres días
para gozar y sobre todo reír con los sabrosos de la parodia:
Miguelito “Chato” Barraza y Gordo “Pirula” Casaretto. |