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Por:
Julio D
80 AÑOS DEL DECANO DE LOS
CONJUNTOS
“LA SONORA MATANCERA”
Cuando hablamos de “El Gran Combo de Puerto Rico”, a los
mulatos del sabor, lo llamamos también “La Universidad de la
Salsa”. No debemos dejar de mencionar a la agrupación que es
la “Señora de todos los ritmos” y es reconocido como un
símbolo sagrado en cuanto a la música caribeña se refiere, nos
podemos permitir a decir que es el conjunto mas grande de la
historia, o como lo denominan otros “El Décano de los
Conjuntos”. Aunque la mayoría de ellos han formado la segunda
“Matancera” en el cielo, es por eso que esta legendaria
agrupación tiene una importancia histórica y musical.
Grabaron en su vida artística y activa, todos los ritmos
conocidos, desde la “Guaracha”, hasta la “Pachanga” pasando
por el “Mambo” y el “Cha-chacha”.
Ellos hicieron todo, han hecho bailar a muchas generaciones,
penetraron como un virus benigno, no tuvo barreras ni
discriminación de raza, ni de religión, ni de política y mucho
menos de “estatus” social. Su música la gozaban el grande, el
chico, el pobre también el rico.
Nacida en “Cubita La Bella” un 12 de enero de 1924 fundada por
Don Valentín Cané Pérez, conocida como la “Tuna Liberal”.
Llamada después en 1926 “Sexteto Soprano”.
Pero el 12 de enero de 1927, a los 3 años exactos de su
fundación y con el nuevo nombre de “Estudiantina Sonora
Matancera”. Y se codea con el “Septeto Bologna”, “Septeto
Matancero”, “Septeto Habanero”, “El trío Matamoros” y
“Septeto Pinareño”.
Allá por los años 30, fue la época de la extensión de la
radio. Se dio el tiempo propicio para el Son, el Danzon, el
Danzonete, la Rumba, la Conga y la Guaracha. Los artistas
matanceros deciden cambiar su nombre a “La Sonora Matancera” y
hacen presentaciones en vivo, en emisoras locales. Entre los
años 1932 a 1948, varían los músicos que poco a poco fueron
definiendo el ritmo inconfundible de este gran grupo de
Matanza.
En enero de 1944, para imitar el formato musical del Conjunto,
establecidos dos años antes por el ciego maravilloso Arsenio
Rodríguez, ingresan Lino Frías (pianista) y Pedro Knight
(trompetista); también Oriundo de Matanzas.
Adoptan el nombre que los llevo a la cumbre “Conjunto Sonora
Matancera”. Ingresa ese talentoso y maestro del canto
“Bienvenido Granda, que lo denominaban como el “Bigote que
canta”.
La tropa de Matanza ya estaba casi lista y se lanza a la
conquista del mundo musical. El acoplamiento de todos los
instrumentos con las voces que convergen en el ritmo
inigualable e inconfundible que arrollaba La Sonora Matancera,
todo esto se dio gracias a la maestría en los arreglos del Sr.
Severino Ramos, conocido en el mundo musical como
“Refresquito”.
El apoyo que le dio la Emisora de Radio Progreso, fue una
colaboración muy importante para la internacionalización del
Conjunto. Tenían ellos una hora de programación, todas las
noches. A pesar de que esta emisora era de onda corta, tronaba
como un cañón por todo el territorio caribeño.
Llega y entra a cantar con la Sonora, la Diosa, la mas grande
de la música antillana, la guarachera de Cuba y del Mundo, La
Reina de la Salsa, “La Reina Rumba” Doña Celia Cruz (Q.E.P.D).
A
partir de 1950, donde sustituye a la boricua Mirta Silva hasta
mediado de los años setenta, para ser mas exactos hasta 1965.
Durante este periodo graba para el Sello SEECO enfrentándose
al gran repertorio cubano de esos momentos. La revolución de
1959 no provoca grandes convulsiones en el grupo. Celia y la
Matancera se trasladan a México en 1962 donde incorporan
canciones de la tierra, sin dejar de ser el arquetipo de una
combinación de éxitos. Cuando en común acuerdo se trasladan a
vivir a Nueva York, siempre bajo la dirección y batuta de Don
Rogelio Martínez Díaz .
Un punto muy importante que tenemos que recalcar, Celia fue la
cantante que duro mas años en el grupo, lo hizo por 15 años.
Teniendo en cuenta que por el Alma Mater han pasado 46
cantantes de 9 nacionalidades que han dejado su voz en el
acetato. De ellos 11 mujeres (24%), pasaron 26 cubanos (57%),
11 puertorriqueños (24%). Se incluyen también 5 colombianos
(4%) entre ellos Nelson Pinedo, Glady Julio, Tito Cortés,
Piper Pimienta y Jhon Freyman. 2 argentinos: Leo Mariní y
Carlos Argentino; 2 mexicanos: Toña La Negra y Pedro Vargas; 1
haitiana: Martha Jean Claude; 1 uruguayo: Chito Galindo y 1
dominicano: Alberto Bertran, 29 coristas, entre ellos Calí
Alemán, Cíto, Yayo El Indio, y el gran amigo de la columna
“Sonero Soy” mi panita Frankie Vasquéz (cantante actual de los
Soneros del Barrio y de la Spanish Harlem), 22 cantantes que
han acompañado en sus actuaciones sin grabar, estamos hablando
de un promedio de 97 vocalistas.
En octubre de 1950 se inaugura en Cuba uno de los mas
ingeniosos inventos del siglo, la televisión.
La pantalla chica se viste de gala y se enriquece en presentar
un sinnúmero de artistas de todos los géneros. Con la
Matancera graban grandes estrellas de la farándula Cubana e
Internacional. Pero el contrato de exclusividad que Don
Rogelio Martínez Díaz firmo en el año 1950 fue con la casa
disquera norteamericana SEECO, en donde el “Gringo” Sidney
Seegel era el dueño de dicha disquera, y que dicho sea de paso
fue uno de los factores determinantes en el reenombre
internacional de los Matanceros, ya que esta compañía estaba
enlazada con casi todos los países latinoamericanos. Tuvieron
una relación de 15 años, 180 meses de grandes triunfos, éxitos
y suculentas ganancias.
Dieron a conocer siempre buenos cantantes salseros que hasta
hoy estan con nosotros como por ejemplo. Don Justo “El Mulato
Betancourt”, e Ismael Miranda.
Su fama no tuvo fronteras, las giras de todos los continentes
rompiendo barreras que suceden con frecuencia. Visitaron 29
países, varios en mas de una ocasión (incluyendo Montréal-Canadá),
8 películas dan testimonio de su calidad musical, 50
instrumentistas han actuado, 12 sellos disqueros han cogido
sus grabaciones y 52 ritmos musicales han estado presentes en
sus pentagramas, haciendo 1,057 grabaciones originales en sus
existencia. (cifras y datos publicadas en la obra “Historia de
la Sonora Matancera y sus Estrellas”)
Llegó la celebración número 65. En junio en 1989 celebraron
con bombos y con platillos su aniversario. Con actuaciones en
el Carnegie Hall y Central Park de la ciudad de Nueva York.
Gran espectáculo organizado por la influyente locutora Gilda
Miros. Asisten 15 cantantes que pasaron por esta escuela. Pero
el grupo inmune al paso del tiempo. En marzo de 1993
realizaron sus últimas grabaciones con la voz de Yayo “El
Indio” incluidas en el disco compacto titulado “De nuevo
México”.
El pasar de los años ha sido inexorable y han muerto muchas
estrellas que han conformado el “Coro Celestial”, pero
nuestros ancestros que la cultivaron, nosotros y nuestros
hijos continuaremos cultivando su música, certificando la
inmortalidad de este Décano de la Música Antillana-Urbana.
Las cosas
mueren, cuando la ultima persona que tiene recuerdo de ellas
muere......
Jorge Luis Borges
Hasta la próxima |